
Hotel en la Colonia Roma Norte de Ciudad de México, junto al metro Insurgentes, con wifi gratis, parking privado y recepción abierta las 24 horas.
Ver precios y disponibilidadEl Hotel Castro es un alojamiento situado en la calle Sinaloa, en plena Colonia Roma Norte de la Ciudad de México, uno de los barrios más animados y con más encanto de la capital. Su mayor baza es la ubicación: la estación de metro Insurgentes queda a apenas unos minutos a pie y el Ángel de la Independencia, sobre Paseo de la Reforma, está al alcance de un paseo corto.
Es una opción cómoda y bien conectada para quien viaja por turismo o por trabajo y quiere explorar la ciudad a pie y en transporte público. Las habitaciones cuentan con baño privado con bañera o ducha, secador de pelo, artículos de aseo gratuitos y TV de pantalla plana; hay tipologías para parejas y para grupos de hasta cuatro personas.
El hotel funciona las 24 horas, con recepción permanente, servicio de habitaciones, ascensor y wifi gratis en todo el establecimiento. Cuenta además con parking privado gratuito, algo muy útil y poco habitual en una zona tan céntrica. El personal habla español, lo que facilita la comunicación durante la estancia.

El Hotel Castro dispone de dos tipologías de habitación pensadas para necesidades distintas: una Habitación Deluxe con cama doble extragrande, ideal para parejas o viajeros que buscan comodidad, y una Habitación Doble con dos camas, adecuada para familias o grupos de amigos que viajan juntos y que admite hasta cuatro personas.
Todas las habitaciones comparten los mismos elementos esenciales: baño privado con bañera o ducha, artículos de aseo gratuitos, papel higiénico, secador de pelo, TV de pantalla plana y teléfono, con acceso a las plantas superiores en ascensor. Las diferencias están sobre todo en la configuración de las camas y en la capacidad: desde la comodidad de la cama extragrande de la Deluxe, para dos personas, hasta las dos camas de la Doble, que acomoda hasta cuatro. En ambos casos se trata de espacios sencillos y cuidados, orientados al descanso tras una jornada por la ciudad.


El Hotel Castro reúne los servicios necesarios para una estancia cómoda y sin sorpresas en el corazón de la Roma Norte. La recepción está abierta las 24 horas, con servicio de habitaciones, y todo el edificio cuenta con ascensor para acceder a las plantas superiores y wifi gratuito, disponible en cada rincón del establecimiento.
Uno de sus puntos fuertes es el parking privado gratuito dentro del propio hotel, sin necesidad de reservar: un extra difícil de encontrar en una zona tan demandada y muy práctico para quien llega en coche. Las habitaciones, todas sin humo, incorporan baño privado con bañera o ducha, artículos de aseo gratuitos, papel higiénico, secador de pelo, TV de pantalla plana y teléfono. Con este conjunto de comodidades, el hotel se orienta a viajeros que buscan una base funcional y bien conectada para descubrir la Ciudad de México.
El Hotel Castro se encuentra sobre la calle Sinaloa, en plena Colonia Roma Norte, dentro de la alcaldía Cuauhtémoc, una zona céntrica y muy bien comunicada de la Ciudad de México. La estación de metro Insurgentes (Línea 1) queda a unos 350 metros a pie, apenas cuatro o cinco minutos, y la estación Sevilla, a unos 600 metros; desde ambas se cruza la ciudad sin depender del coche. La estación Buenavista, nudo del tren suburbano, queda a unos 3,4 kilómetros al norte, útil para desplazamientos fuera del centro. Quien llega en avión lo tiene fácil: el Aeropuerto Internacional Benito Juárez está a unos 11 kilómetros, en torno a 15 minutos en coche o taxi, y también se puede enlazar en metro. Si viajas en coche, el hotel ofrece parking privado gratuito en el propio establecimiento, algo poco habitual en una zona tan demandada y que evita buscar aparcamiento en la calle.
La Roma es uno de los barrios más queridos de la capital: de trazado ordenado y calles arboladas de aire europeo, hoy es un hervidero de cafés de especialidad, librerías, galerías y restaurantes. A pie se llega en cómodo paseo a algunos de los grandes iconos de la ciudad: el Ángel de la Independencia, sobre Paseo de la Reforma, está a menos de un kilómetro, y la Glorieta de los Insurgentes queda a la vuelta de la esquina. Un poco más allá se abre el Bosque de Chapultepec, con el Castillo y el Museo Nacional de Antropología, dos visitas imprescindibles. Merece la pena, sencillamente, perderse por las calles de la Roma y la vecina Condesa. La mejor época para visitar la ciudad es la primavera y el otoño, con clima templado; el verano trae lluvias por la tarde. La zona es segura y muy transitada, aunque de noche conviene ceñirse a las calles principales e iluminadas.
